UN RELATO PARA EL ANTIGUO EGIPTO

 

    La historia, como la ciencia, es un conjunto de datos ordenados a los que le damos una cohesión lógica, un entramado complejo de especulaciones, hipótesis en la que aparecen también contradicciones. Lo que se comunica para que sea claro, coherente y ameno, es por tanto un relato histórico, uno de muchos, que van desde la leyenda negra a la rosa.

En el caso del AE (antiguo Egipto) la leyenda negra comienza con la tradición bíblica derivada del miedo al poder de los faraones y la divulgación por el cine de Hollywood. No existió ese Moisés histórico, si acaso fue cierto que hubo hebreos en Egipto, no fueron esclavos sino unos usurpadores llamados hicsos.

Extrayendo dados de aquí y allí es posible hacer un relato histórico muy positivo y sorprendente de la civilización de los faraones. Entonces, para ser honesto, entienda que el relato siguiente se acerca intencionadamente a esa leyenda rosa.

Para alertar del riesgo de caer en una simplificación, se suele mencionar que, en el tiempo, Cleopatra está mucho más cercana a nosotros que ella de las grandes pirámides de Guiza.

Templo de la isla de Filae en Asuán. Wikicommons


Una civilización singular y cercana

Especialmente para un ciudadano de cultura occidental la civilización egipcia nos es cercana ya que, de las cunas de la civilización, es la única que llega hasta nuestra era. Desde un punto de vista más universal, resulta bastante singular que esta civilización persistiera por cuatro milenios gracias a la protección ofrecida por un entorno inhóspito. Esto también va a condicionar la forma en la que se desarrolla este gran reino, que no es a partir de una casta guerrera como por ejemplo lo fue Roma, hasta tal punto que no hubo un ejercito hasta un momento tardío en el que fundamentalmente se usaron tropas extranjeras y muchas veces más enfocadas en el control de rebeliones internas que en la defensa frente a enemigos extranjeros.

Cuando finalmente llega la proyección imperial exterior con el reinado de Rhamses II, paradójicamente esta cercana a la crisis de final del bronce que hará que el poder en Egipto pase por diferentes manos extranjeras, aunque todos asimilan la cultura egipcia, finalmente los griegos Ptolomeos serán los que nos leguen la mayor parte del conocimiento del AE, pero ¿realmente en la cultura de las tierras del Nilo durante el reinado de Cleopatra quedaba mucho de los pobladores de dos milenios antes?

 

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos?

Los seres humanos estamos ligados al pasado a través de dos herencias, una genética y otra cultural. Según el relato dominante, el europeo se siente heredero del mundo grecorromano generador de nuestros valores e ideas (ciencia, arte, filosofía, literatura, política, derecho, etc.), a lo que se podría añadir la herencia judía en materia religiosa o moral. Todo esto ocurre en detrimento de la influencia que tuvo el AE para el mundo clásico.

El recorrido de la cultura occidental durante algo más dos milenios y medio es lo suficiente largo para distanciarnos de los atenienses con túnica. Por periodo de tiempo mayor discurre lo que resumimos como el AE, por tanto es siempre una simplificación la descripción de esta civilización que sufre de muchos cambios y transformaciones; aunque manteniendo la conciencia de su larguísima historia a pesar de los grandes sobresaltos, lo cual resulta bastante extraordinario. Crearon un relato que los vinculaba con sus dioses a partir de una remota creación, en la que un pasado mítico atemporal es la consecuencia de falta de memoria escrita, tal como ocurre con el llamado “tiempo del sueño” de los aborígenes australianos, la cultura viva más antigua del planeta, pero que carece de historia al no conocer la escritura.

¿Qué tenemos de la época en que empieza la historia del AE? El imperio o Reino Antiguo es la época en la que se desarrollan las primeras dinastías tras la unificación del alto y bajo Egipto, de esta época tenemos pocas evidencias, básicamente mitos y creencias. Quiero que reflexionen al respecto de la incertidumbre tan grande que supone interpretar estas pocas referencias, cuando aún hoy nos cuesta poner acuerdo en episodios sobre los que tenemos mucha documentación, incluso fotos o filmaciones. Esto nos vale para toda la historia antigua, conforme nos alejamos en el tiempo son situaciones más distantes a nuestra realidad. Resulta grotesco por tanto que se repita a Heródoto como referencia de la construcción de la Gran pirámide (mucho más de 2.000 años después de su construcción), con sus alusiones absurdas a la prostitución de la hija del faraón, o los rábanos y cebollas consumidos por los obreros.

Esta incertidumbre es lo que se conoce como entropía en el sentido de las ciencias de la comunicación, siendo el ruido las interferencias que aumentan dicha entropía y degradan la calidad de la comunicación. Esto es,  ha aumentado muchísimo la cantidad de información disponible;  pero, igualmente,  el ruido cultural. Si nos alejamos mucho del origen de la información la incertidumbre es enorme. Entonces, con lo que sabemos del periodo en que se construyeron las pirámides, apenas hay certidumbres. Pero nadie quiere una foto borrosa y gris; preferimos la imagen falseada, en definitiva.

La conciencia del “error” o “incertidumbre” es consustancial con el método científico, pero no con la divulgación. Por eso la gente no quiere escuchar a alguien que le hable como un científico ni a un historiador, prefiere un relator de historias, un escritor profesional o un periodista que no rellene los folios con tediosas listas de reseñas. Espero que entiendan que esto es lo que me motiva a hablar del AE de una forma bastante poco rigurosa, tanto que se incurre voluntariamente en el gran pecado actual de mostrar de la información histórica tan descontextualizada como es común en los medios, lo que puede llevarnos a grandes equívocos culturales. Sean críticos. Si despierta su interés, que es lo que pretendo, lean a egiptólogos reputados.

 

Planta del papiro. Tomfisk (Pexels)

Yo también soy egipcio

Sea consciente el lector que desde la biología todos tenemos parentescos comunes, el ser humano es una gran familia que por miles de años se movió de un lado a otro del planeta mezclándose y re-mezclándose. El color de la piel, al final, no es tan diferente a la vestimenta que nos define socialmente, solo es fachada, por dentro cada uno es un ser único y su compleja personalidad no está determinada por tan solo unos pocos genes. Decía el etólogo Desmond Morris que el hombre era un “mono desnudo”, en sentido biológico es evidente que necesitamos la protección de la ropa, pero igualmente esa desnudez, en un sentido figurado, se refiera a que nos vestimos de la cultura de nuestra tribu para pertenecer al colectivo. Y frecuentemente dejamos que sea un uniforme cultural el que nos defina, para sentirnos aceptados; con esta asimilación cultural perdemos un poco de nuestra capacidad de asimilar cualquier otra cultura, como le ocurre al niño en el aprendizaje de la lengua materna, ya que el bebe parte de una plena capacidad de producir todos los sonidos expresables de cualquier lengua, perderá posteriormente la capacidad de articular de forma correcta la pronunciación de las otras lenguas.

Hagan la prueba de estudiar cuantos antepasados tiene remontándose a varios siglos atrás, se sorprendería. Obviamente, la mezcla no ha sido mayor porque nuestros antepasados acababan contrayendo matrimonio con primos. De no haber sido así, ahora no habría diferencias -mal llamadas- raciales (biológicamente hablando todos los humanos actuales somos una misma raza con una variedad genética muy pequeña).

No puedo estar muy equivocado al decir que, alguien andaluz como yo, tiene una probabilidad de parentesco con un egipcio de hace 5.500 años similar a la de un señor cualquiera de El Cairo. Parece chocante, pero en ese espacio de tiempo ha habido muchos trasvases de genes. Comencemos por nuestro origen común en el norte de África de dónde vienen los íberos, igual que el pueblo bereber o los guanches canarios; también los antiguos egipcios que fueron emigrantes del Sahara, cuando el clima se volvió tan árido después de un dramático cambio climático hace unos 7.000 años o quizá menos.



Ganado vacuno pintado en la roca en Tassili ( desierto del Sahara, Argelia). Wikicommons.

Desde entonces los trasvases de genes de otras pueblos han sido continuos, en ambos extremos del mediterráneo. Lógicamente, ambos territorios tienen actualmente una composición genética muy distinta a la original. Por Andalucía pasaron fundamentalmente norteafricanos como bereberes, almohades y almorávides; igualmente de oriente próximo como fenicios, griegos, cartagineses, hebreos, árabes.... A Egipto llegaron importantes contingentes de Nubios del actual Sudán (incluso hubo faraones nubios). Posteriormente serán pueblos semitas como los hicsos, y otros de todo el medio oriente que entrarán como esclavos de las guerras, luego lo harán los invasores persas, griegos, árabes y turcos. Más recientemente, se convertirá en un importante mercado de esclavos de origen subsahariano.

Después de tantos trasvases de población. Los andaluces, como otros pueblos mediterráneos, estamos igualmente cercanos o distantes (según se prefiera) de los primeros egipcios.


 La creación del estado-nación

Dejando de lados características ideológicas, los antiguos egipcios inventaron el concepto del estado-nación, conservándolo durante tres milenios a pesar de numerosas adversidades. Su civilización aún se remonta al menos a otro milenio más, lo que la hace incomparable.

Por otro lado, el que no hubiese un intento de conquista de otros territorios durante la mayor parte de esta larguísima historia no significa que viviesen ajenos al resto del mundo. Al contrario, hay registro de cerámicas de factura egipcia en el sur de Palestina desde la primera dinastía (algunas estampadas con el sello de Narmer) que parecen dar testimonio de estaciones comerciales egipcias en una zona productora de aceite y vino.

 


Una monarquía “igualitaria”

Los constructores de pirámides vivían en una sociedad altamente igualitaria. La gran mayoría eran campesinos que trabajaban las tierras del estado, no había ni terratenientes, ni esclavos, ni señores. Pagaban un impuesto por sus cosechas y cumplían con un servicio social durante la época de las inundaciones en la que no podían trabajar el campo.

(Fotografía de AXP-Photography (Pexels)

Por otro lado, la mayor parte de los obreros y artesanos trabajaban a cuenta del Estado, ya que éste era el principal promotor de obras, reales o provinciales (los nomos).

Resulta complicado calificar a esta sociedad pero todo parece indicar que el pueblo egipcio de la época de construcción de las grandes pirámides vivió una gran paz social, quizá solamente sea una impresión pues los registros son muy favorable.

De lo que estamos seguros es que se convertirá en una obsesión la “maat” que representaba la verdad, justicia, rectitud y orden creado. Tal vez por eso la mayor actividad constructiva se da bajo Sneferu (2575– 2545), primer rey de la Cuarta Dinastía y padre de Khufu (Keops para las fuentes griegas). Entre otros títulos se hizo llamar Netjer Nefer, "el dios perfecto", apelativo que podría favorecer que el enorme esfuerzo de su pueblo fuese voluntario. De esta demostración de esfuerzo colosal pasamos a la perfección que culmina con la Gran Pirámide de Guiza.

En todo caso la importancia de la “maat”  es clave para plantear una organización del trabajo bien planificada similar a un ejército: La unidad básica laboral formada por 20 hombres mandados por un capataz. 10 equipos como este se reunirían para formar en terminología griega la "phyle" de 200 hombres. Un millar de hombres, 5 phyles, formaría un grupo mayor y finalmente 2 de estas formaría la división superior denominada con nombres distintivos y a menudo jocosos (como "los borrachos del rey").

Al igual que los regimientos, batallones y compañías de un ejército, el arreglo organizativo engendró un fuerte sentido de identidad corporativa y orgullo por diferentes niveles del sistema. Se competía entre equipos, phyle con phyle y pandillas con pandillas para ser el mejor y ganar reconocimiento. Esta estructura fue un solución simple e ingeniosa para una tarea masiva, y aseguró el mantenimiento de la motivación.


Las clases sociales o castas.

El faraón y demás miembros de la realeza estaban a la cabeza, por debajo los sacerdotes y los funcionarios, la siguiente casta era la de los artesanos, finalmente obreros y un campesinado mayoritario en esta sociedad. Dentro de los funcionarios estaban los escribas y podríamos añadir los militares que como casta militar no aparecen hasta el Reino Medio.

En la construcción de las pirámides no hubo mano de obra esclava, todos eran trabajadores a sueldo, muchos ejercían su oficio y otros eran campesinos que pagaban su tributo con un trabajo ocasional. Es probable que durante el Reino Antiguo no hubiera esclavos ya que no eran necesarios, la sociedad era bastante igualitaria y no existían terratenientes o señores que necesitaran de mucha mano de obra. Tal vez tampoco entrara en su concepto del orden y justicia como motor de la armonía de todo su universo. Una inscripción de época de Micerinos explica; “Su majestad desea que nadie se vea obligado a trabajar, sino que lo haga para su propia satisfacción” Algunos trabajadores eran incluso voluntarios, que creían que ayudar a construir la moradas de eternidad al faraón, les aseguraba una parte de esa eternidad para ellos mismos. En un estado de este tipo solamente tiene sentido la esclavitud dependiente directamente del poder real. Será en este sentido cuando, con la futura expansión del territorio, muchos esclavos se obtengan como botín de guerra.


(Fotografía de AXP-Photography (Pexels)

Ascensor social

Se dice que no había castas cerradas y se ascendía por méritos hasta incluso llegar al más alto de los cargos funcionariales. Por otro lado, se conoce que no estaban prohibidos los matrimonios entre personas de sangre real y “plebeyos”.

Parece que cualquiera podría estudiar en la escuela de escribas y acabar llegando a ser Chaty, el más alto rango de los funcionarios con poderes diversos, como magistrado, ministro, etc. Este fue el caso del famoso Imhoptep, el creador del conjunto funerario con pirámide.


La asistencia sanitaria

No es que hubiera una especie de seguridad social, pero si contaban con médicos que trabajaban mayormente por cuenta del Estado, especialmente para cubrir las necesidades mas esenciales, como la traumatología. Diodoro de Sicilia cuenta que estos funcionarios curaban gratis incluso a los extranjeros. A su vez existía el libre ejercicio de la profesión en especialidades como odontología o veterinaria.

¿Estamos ante ciencia o magia? Ya la medicina egipcia era una ciencia con fuerte componente empírico. Tanto que en el único texto en que aparece la palabra “magia”, el Papiro Edwin Smith, se refiere a la valoración que hace un médico de un paciente que se ha roto las cervicales quedándose tetrapléjico. El médico sigue los mismos pasos de la medicina moderna: síntomas, diagnostico, veredicto y tratamiento. Y concluye que la medicina no puede hacer nada por el desdichado, añadiendo: “ahora el paciente puede consultar a un mago o curandero, pues no le hará ningún mal”.

El Papiro Edwin Smith, un documento médico datado hacia el 1600 a. C..​ redactado en escritura hierática. Está expuesto en la Academia de Medicina de Nueva York . Wikicommons.


Derechos laborales. Absentismo laboral y Huelga

Hay citas por la que se sabe que los artesanos estaban bien considerados socialmente y tenían una jornada laboral de 8 horas, con un día de descanso semanal (cada 10 días) y vacaciones.

Se presenta el trabajo como un bien divino y una obligación moral en las enseñanzas de Ptahhotep: “Se diligente en todo momento. Haz lo que se te ordena. No desperdicies el tiempo que puedes dedicar al trabajo; es execrable el hombre que hace mal uso de su tiempo”.

Se han encontrado textos de escribas en el que relacionan las faltas al trabajo y las justificaciones tales como nacimiento, casamiento, funeral, enfermedad o llevar el burro al veterinario.

Aunque les parezca increíble, hay escritos que muestran reivindicaciones laborales. En el museo de egiptología de Turín se guarda un papiro que hace alusión a una huelga de trabajadores. El escrito es una petición directa al faraón Ramses III y al visir por considerar que no les estaban pagando lo suficiente. También se menciona una protesta laboral consistente en una sentada de un día y una noche en el templo de Tutmosis III.


Papiro de la Huelga, que se conserva en el Museo Egipcio de Turín. Wikicommons.


Amantes de los animales

En Egipto se querían mucho a los animales domésticos y contaban con veterinarios profesionales para atenderlos, con requisitos de licencia del Estado y formación similar a los médicos. Frecuentemente enterraban a sus queridas mascotas junto a sus dueños. Allí aparecen con su nombre propio alusivo a un rasgo del animal como “ladrador” y frase de recuerdo, como “mi perro fiel”.

Todos los animales eran importantes para los egipcios, usándolos como representación de sus deidades. Pero es especialmente llamativa la devoción por el gato (llamado mau en egipcio) que fue domesticado por primera vez en Egipto. Se consideraban una representación de la diosa femenina Bastet, protectora de la familia, que cada noche ayudaba a Ra cortando la cabeza a la serpiente Apofis, para que volviera a amanecer, por eso se momificaban.

(Gato en un templo en Luxor. Mostafa Fathallah (Pexels)

Igualdad

En la sociedad del AE las mujeres estaban más empoderadas que en las civilizaciones clásicas. Resulta bastante chocante encontrarse con referencias relativas al estatus social de la mujer egipcia que supera incluso a la española de hace solamente medio siglo. Estatus que contrasta fuertemente con la sociedad grecorromana, de un fuerte patriarcado.

Las mujeres egipcias podían decidir sobre sus vida, no eran propiedad de nadie, tenían libertad de movimientos, no necesitaban un tutor para la toma de decisiones y su actividad no quedaba necesariamente relegada al ámbito doméstico.

La mujer egipcia era libre, no estaba ni sometida a su padre al llegar a la edad adulta ni a su marido. El divorcio era un derecho que los tribunales no dudaban en reconocer. Los hijos siempre estaban bajo la tutela de la madre.

Podían heredar, promover y llevar negocios. Podían hacer carrera social, como ser funcionarias, y algunas llegaron a ser poderosas faraonas. La mujer podía llevar un caso a los tribunales, la casada podía firmar todo tipo de contratos libremente, no solo con el marido. Steffen Wenig (Die Frau im altem Agypten) concluye que las mujeres disfrutaron de igual paga por igual trabajo.

Una inscripción en el templo de Ramsés III en Medinet Habu declara que una mujer podía ir a cualquier parte que desee, libre, con sus ropas apiladas sobre su cabeza. En alusión a que no corría peligro de ser violada, también habría que entenderlo dentro de la propaganda del régimen.


Algunas reinas pasaron a la historia de su pueblo como heroínas por su papel reclutando tropas, consiguiendo recursos y como consejeras en el periodo crítico de la ocupación de los hicsos, como Tetisheri, Ahhotep y Ahmés Nefertari. Y es que este fue un difícil periodo, ya que algunos faraones dieron su vida en los combates, como fue el caso del padre de Amosis I que queda huérfano con siete años, tomando su madre Ahhotep la regencia y preparando a su hijo para que volviera a tomar el poder usurpado por los extranjeros.

No es de extrañar, que incluso acabando el mundo egipcio, Hypatia, una de las mujeres más libres y cultas de su época viviera en Alejandría. Imaginada por Rafael en la pintura de la "Escuela de Atenas" un mural del Vaticano (izquierda)




Matrimonio y familia

El centro de la vida social egipcia era la institución de la familia protegida por la diosa felina Bastet.

En el centro de sus deidades estaba la terna padre-hijo-madre que eran respectivamente Osiris-Horus-Isis. El culto a Isis se extenderá por todo el ámbito mediterráneo en época tardía como diosa madre, representada con su hijo Horus en su regazo incluso como lactante. Algunos ven en este culto el origen de las advocaciones marianas.

La familia es representada frecuentemente en algunas esculturas de forma similar a nuestra foto de familia. En ellas aparecen los esposos sentados, a sus pies los hijos. Frecuentemente la esposa aparece abrazando a su marido por la cintura

Algunos señalan lo queridos que eran los niños en el AE, se conocen casos de adopción de huérfanos, incluso de hijos de esclavos. Supongo que es por contraposición con Grecia y Roma, en donde era frecuente la exposición o abandono de los hijos propios para que alguien lo adoptara.

El matrimonio, se dice que era más una institución social que legal; pero también que el adulterio se castigó severamente. La norma era la monogamia aunque no había leyes en contra de la poligamia. En un principio el padre de la novia tenía el poder de decidir sobre su matrimonio, aunque a partir de la XXVI dinastía la última palabra será de las novias.

Hay controversia acerca del matrimonio entre hermanos, que se menciona frecuentemente en el caso de la familia real. No obstante, pudiera ser un malentendido ya que el término común para designar a la esposa es “hermana”. En todo caso, si se conoce que eran frecuente los matrimonios entre primos, en particular en Nubia (Sudán).

Como ocurre hoy día con los hombres que metidos a asuntos públicos (en particular los políticos) consiguen ascender socialmente, solían divorciarse para volver a casarse con otra mujer. En esto poco ha cambiado el mundo.


Justicia y orden

Para el egipcio vivir en armonía era fundamental. Esto significaba tanto el orden de las cosas como la justicia. El faraón y todo el sistema en que se organizaba el estado egipcio era el símbolo de este orden que habían creado sus principales deidades. Si los católicos han enseñado la religión con el miedo al infierno, los egipcios lo hacían con el miedo al caos.

En sus creencias, que incluían la vida eterna, estaba el juicio en el que los pecados de su corazón eran ponderados en una balanza con la pluma de la diosa Maat.

Para que se mantuviese la justicia había tribunales y policías. De estos últimos los había de mercados, de centros de trabajo, de hacienda, de frontera, etc. Como anécdota, en un mural se dibuja la detención de un ladrón con el uso de un babuino policía (un mono domesticado).

Estatuilla de Maat. Wikicommons


Guerreros y pacifistas

El territorio de Egipto estaba rodeado de fronteras naturales que lo defendía de forma natural de invasores, cuya primera motivación no era apoderarse de tierras, sino la captura de los dos bienes más preciados de los antiguos pobladores: mujeres y ganado. Por eso, durante el Reino Antiguo no hubo necesidad de mantener un ejercito regular, y en caso de necesidad se podían hacer levas. Durante la III Dinastía, se usan algunos cuerpos armados fundamentalmente para proteger a las expediciones mineras en tierras extranjeras de pueblos nómadas agresivos.


La creación de un ejército profesional se produce a partir del Reino Medio, y no tanto como defensa de un enemigo externo, como para mantener el poder central de la corte ante el creciente poder de los señores de las provincias (nomarcas) y sofocar rebeliones internas. Para ello se contratarán mercenarios, como los famosos arqueros nubios (del Sudán actual) a los que se se les permite integrarse en la sociedad egipcia.

La causa que los egipcios no consideraran un buen trabajo el del soldado, se ha justificado por el peligro de caer en batalla y no ser enterrado correctamente para la vida eterna, pero esta falta de vocación militar pudo igualmente obedecer a que el egipcio campesino u obrero no vivía del todo mal. Con el tiempo hubo mercenarios de todos los lugares de cercano oriente, como los Hicsos que traerán importantes avances militares que eran ya comunes en medio oriente, como el carro de guerra y la caballería.

Egipto será también pionera en la creación de flotas navales. Estos barcos sirvieron fundamentalmente como transporte de tropas para las expediciones militares y en segundo lugar como plataforma de combate de soldados (como una infantería de marina).

Grandes bebedores de cerveza

Los egipcios consumían cerveza como una alimento fundamental. Frecuentemente el Estado hacía los pagos de los salarios en este bien alimenticio.

La cerveza se creó probablemente de forma accidental cuando se inventa el pan, probablemente fue la primera bebida alcohólica producida por la humanidad. Aún hay pueblos en el valle del Nilo tan al sur como Tanzania que hacen cerveza con el grano local (mijo) horneado como pan y formando una especie de gachas, usan luego pajitas para no tragar los tropezones. En algunos relieves del AE aparece ya esta forma de beber la cerveza.

Fotografía de Pavel Danilyuk (Pexels)

La leyenda cuentan que Ra, con la idea de castigar al pueblo de Egipto, creó una criatura femenina violenta con cabeza de leona llamada Semjet. Se dice que, al ver la ferocidad y sed de sangre de su creación, Ra se arrepintió. Buscando una solución, se le ocurrió embriagarla con una cerveza especial que ella bebería pensando que era sangre a la luz de la luna, según otra interpretación era vino tinto. De esta embriaguez surgiría Bastet, una nueva deidad gatuna pero de un carácter completamente opuesto pues representa la dulzura maternal, la defensora de la familia y los hijos.

En el AE también se consumía vino, pero era mas escaso y solamente las clases superiores podían tomarlo.




Religión

Sería muy extenso tratar siquiera los aspectos más básicos. Solamente algunas curiosidades.

La casta sacerdotal tenía mucho poder, regentaban los numerosos templos. Vestían piel de leopardo, y como signo de pureza los sacerdotes tenían el cuerpo rapado y estaban circuncidados. Contraían matrimonio y tenían familia. Solo estaban obligados a abstenerse de mantener relaciones sexuales en ciertos periodos dentro de sus celebraciones religiosas.

Existe una extensa bibliografía que trata las posibles relaciones de la religión egipcia con la judía y el cristianismo. Algunos conceptos como el juicio divino, la vida eterna y el monoteísmo que aparecen en AE, pudieron ser tomados por el pueblo hebreo, tal vez por los Hicsos. Otros conceptos como la sagrada familia (la triada madre, padre e hijo) y la resurrección, por los cristianos. En cuanto a los valores morales, de entre los pocos textos conservados de normas de conducta destacan las instrucciones morales de Ptahhotep y las enseñanzas de Amenope. Estas últimas son los consejos de un escriba a su hijo para que alcance la felicidad que se resumen en ser una persona íntegra, honrada, con autodominio y amabilidad.

(Templo de Dendera. Rewan Ahmed  en Pexels)

Arte y Egipto Fashion

La estética era muy cuidada en el AE. Ellos crearon el canon del arte que luego pasará como “clásico” en occidente hasta el renacimiento. A la mujer, como puede verse en el retrato de sus divinidades, se la representa estilizada. Los hombres, como puede verse en las esculturas de los faraones, tienen las proporciones de un nadador, complexión atlética, anchas espaldas y vientre plano.

(Imagen a la izquierda. Escultura del escriba Rahotep junto a su esposa Nofret. Él aparece ccon un fino bigote)

La belleza será considerada algo así como una virtud femenina, de tal modo que las reinas o princesas recibían nombres con la partícula “nefer” que significa “bella” como Nefertiti o Nefertari. En cierto modo la belleza se la podía relacionar con el orden o la justicia que representaba la diosa Maat

(Imagen: Detalle del bigote y ojos)

Los cosméticos eran muy usados por las damas junto al uso de todo tipo de joyas o pelucas. En el caso de los hombres, solían afeitarse y pintarse el contorno del ojo.


(Imagen a la izquierda. Escultura del funcionario judicial Seneb y su familia en la que se observa el enanismo del primero)

El arte antiguo egipcio es básicamente figurativo, creándose algunos elementos que serian copiados posteriormente por griegos o romanos. Por ejemplo las columnas de los templos tienen forma de papiro.


Matemáticas

Los griegos hacen de las matemáticas ciencia, pero Platón o Aristóteles consideran a los egipcios como los creadores de las matemáticas, al menos es la fuente de la que se nutren los primeros matemáticos griegos como Thales o Pitágoras. Hablamos de geometría fundamentalmente, especialmente en el dominio de la medición de la tierra, lo que podemos entender por topografía y tal vez geodesia.

Disponemos de varios papiros con problemas de cálculos simples prácticos usados para la enseñanza de los escribas. Pero desconocemos realmente el alcance de éstas matemáticas por la casta superior de sacerdotes, ingenieros constructores y astrónomos. En todo caso conocían perfectamente la resolución del triángulo rectángulo por sus lados, seguramente dominaban la trigonometría usando las relaciones entre los lados como ha quedado demostrado en la antigua Babilonia.

En todo caso, lo que conocemos de las matemáticas egipcias tiene un fundamento nada teórico, solamente práctico. Por ejemplo, cuando tenían que resolver la longitud de la circunferencia o el área de un círculo, usaban aproximaciones sin más.

Es curiosa la semejanza del término con Maat, la diosa del orden, justicia, belleza, armonía… Según la RAE es de origen griego y derivada de μάθημα máthēma conocimiento”.

Ingenieros y arquitectos

Todas las fuentes consideran que fueron los primeros en usar la Topografía indispensable para la posición exacta de las construcciones, especialmente las pirámides. Pero el avance más despreciado es el de ingeniería hidráulica, sin el cual no hubieran podido salvarse de los cambios climáticos ocurridos a finales de la época de las pirámides (finales del Reino Antiguo) cuando se pierden los numerosos brazos del río.  

La construcción de largos canales, implica el uso de la geodesia. Esto equivale a conocer la curvatura de la Tierra, el tamaño de una Tierra supuestamente esférica.  No solamente se construyeron canales para el riego, uno de estos canales conectaría el Nilo y el Mar Rojo, 36 siglos antes del Canal de Suez.

Inventaron el mortero o cemento, la cerámica vidriada, el papel (papiro), la navegación a vela, domesticaron el ganado vacuno, el gato y  crearon la apicultura.

 

Pioneros de la ciencia

Los orígenes del método científico también se remontan a los egipcios según algunos. Hay una evidencia temprana (c. 1600 a. C.) del empirismo tradicional en la medicina encontrado en los papiros de Edwin Smith y de Ebers.


Navegantes descubridores

Los egipcios fueron buenos navegantes, que no solamente se adentraban por el Mediterráneo y el Mar Rojo sino que es posible que llegaran hasta el Indico y más allá. Se sabe que realizaron expediciones, tal vez pasaron el estrecho de Gibraltar.

Hay una leyenda que corre por internet de un intento de circunnavegación en época de Eratóstenes por el Pacífico. Pueden encontrarlo por los nombres de los protagonistas “Rata y Maui”. Sospechosamente son los nombres dos deidades  Maoríes.


Y más

Ciertamente el Antiguo Egipto es un vasto espacio que llenamos de mitos, si ya lo hacemos con épocas más recientes, aún más en este caso. Es inevitable el cherry picking en el relato, entonces al menos elija la versión amable antes que la leyenda negra de esclavos y látigos, sea indulgente con una gente de hace miles de años que dejaron mucha huella en nuestra cultura.


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